jueves, 26 de marzo de 2009

Desierto


Mi aspecto perverso, mi lívido porno
Mi circulo abierto, mi tacto de oro
Tu espalda es un arpa, tus piernas un coro
Que tienen en mente hacérmelo todo.
Yo soy ese rayo que cayó del cielo
Que vino a quemarte hasta el mismo infierno
Vos sos el espacio que habitan tus miedos
Yo tengo coraje y tengo deseo

Quiero tu lado salvaje, no necesito palabras
Quiero sacarme las ropas, que no me sirven de nada
No soy turista del viaje, soy pasajero intranquilo
No me provoques ahora, tengo un cuchillo con filo
Y nada de lo que me digas, amor, va a sacarme de este
Desierto

Con látigo en mano, me siento indefenso
La rabia que escupo, se la lleva el viento
Hay gente que inspira, que come excremento
Hay gente que aspira la coca y el tiempo
Tu punto de vista, tu lado importante
Tu chumbo en la mano, sos un vigilante
Yo soy un espectro, soy un habitante
Un cuerpo y un alma, un lucro cesante

Voy a salir a la calle a deshacer mi destino
Que es bueno estar en la lona y equivocar el camino
Podés comprarte una casa, podés comprarte un asilo
Hay cosas que no se compran, vos sabes bien lo que digo
Y nada de lo que me digas, amor, va a sacarme de este
Desierto

La falsa utopía de un mundo perfecto
Se hundió hace unos días
En un baño infecto
Políticamente, decente y correcto
Sos un policía, sos como un insecto
Flotás tranquilo y seguro, alrededor de la mierda
Te veo andando derecho, resbalando por izquierda
No existe nadie que sepa, ninguna cosa en la tierra
Y si estás libre de dudas, tirá la primera piedra
Y nada de lo que digas, amor, va a sacarme de este
Desierto
Desierto... nena, estoy desierto, desierto...


Fito Paez

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lunes, 9 de febrero de 2009

Filo


Sólo puedo pensar en tu cuerpo deslizándose sobre una pendiente herida, el dolor que relata tu presencia es, al parecer, un alivio para mi espíritu. Necesito degustar tu causa, mi antojo vampirezco no puede ya ser disimulado.
Estoy pensando acerca de ese tema, de cómo invocarte, cómo conseguir el avistamiento necesitado…desde hace ya un tiempo estoy pensando. Conforme avanza mi arena imaginaria mis ocurrencias son desmembradas y me acerco al torso de la cuestión, a la belleza de la simplicidad.
En este punto me tienta la subestimación, la facilidad se respira claramente. Pero entonces el “yo” confiable reaparece apenas, y como una balacera recuerda lo espeluznante de estos antojos, lo problemático de sobresalir.
Próxima parada, llego al arrepentimiento, luego de haber transitado por el estupor, el horror y algo de desesperación. Llega el momento de cuestionar mis intenciones, de suponer una locura irremediable y peligrosa, pero aquí descubro lo más dulce de la cuestión: no me atormenta esa suposición y, en cambio, es el miedo lo que hace fluctuar mis intenciones.
Y el miedo (gracias Cristo) supera cualquier tipo de razonamiento. Ahora se vuelve impensable lo que dibujé tan fácilmente hace momentos. Unas palabras, caricias, disimulo, inconciencia…y el filo al fin.
Tanta sencillez tienta, aunque ahora prometo que es imposible seguir adelante.
¡Pero cuánto deseo que corras sobre yertas ondulaciones suaves! Que te acaricien mis manos y te mezcles entre mis dedos con mi última fragancia.

Estoy a centímetros…milímetros…prácticamente puedo olerte, y el miedo, ese miedo que ordena la conducta “correcta”…
Tengo mi herramienta lista y mi mente enfocada en el temblor de mis manos.
Unas palabras, acaricio, tomo tu llave en mi bolsillo sin ser descubierto, ya mi mente está muy lejos.


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martes, 20 de enero de 2009

Sur

Tus saludos bienvenidos, tus colinas irremontables,

tus fenómenos distraídos, tus ojos inolvidables.

Tus madrugadas de frío, tus noches de sudor,

tus curvas irrepetibles, la inocencia en tu corazón.

Tus vestigios de llanura, tu refugio amigable,

tus presentes de dulzura, los besos que regalaste.

El aire de tus vecinas, que tanto sabe animarme,

el sol de la alegría inmediata, y su hermosa contraparte.

Tus secuelas en mi mente, que llevo a todas partes,

las bondades permanentes de gente que me dejaste.

La adrenalina absoluta de un vaivén incontrolable,

su recompensa, con creces, la comunión más loable.

Tu viento transportador, para el alma refrescante,

tu llanto que se ausentó, de puro relacionarte.

Tu vasto conocimiento, hasta más allá de los mares,

tu actitud de beneficencia, por compartirte e ilustrarme.

Tu música resonante, que debilita mis huesos,

tu tránsito transparente, tus detalles pintorescos.


Casi me cerrás la puerta, no querías que partiera,

apenas me sustrajiste una promesa ligera.

Me liberaste a mi partida, y me contraje en mi regreso,

es peor estar preso si se han cruzado las puertas.



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lunes, 19 de enero de 2009

La lluvia


Dicen que cuando llueve
quedo en blanco y negro...
dicen que cuando hay viento
estoy fuera de foco...
Los viejos...
dicen que en el invierno
me revelo lejos...
El ego, dicen que cuando hiere
corta como el vidrio
El tiempo no para
cae la arena
hay cosas que dicen
aunque no creas
Yo me vuelvo al sur
esperando que haya días mejores
yo quiero sol y mar azul
que nunca llueva
Dicen que cuando llueve
yo me quedo sola
dicen que cuando hay viento
estoy fuera de todo...
hay cosas que pasan
aunque no creas
hay cosas que existen
aunque no veas
Yo me vuelvo al sur
esperando que haya días mejores
yo quiero sol y mar azul
que nunca llueva


H.L.